domingo, 17 de mayo de 2009

discurso de las/os egresadas/os

Hola a todas y todos!

El lunes próximo pasado se realizó el acto de colación de grado en el que se recibieron como “Médico” 64 compañeras y compañeros, la mayor camada de la Escuela.

¡NUESTRAS FELICITACIONES A ELLAS Y ELLOS!


Pero, además de las felicitaciones, queremos compartir con ustedes, particularmente con los que no fueron al acto, las palabras que leyeron los egresados… Recomendamos no dejar la lectura hasta el final, e incluso releer.


NICO

Autoridades, Sra. Vice-Rectora, Sr. Profesor-Médico-Director, Profesores, docentes, no docentes AluMNos, Nuevos Doctores, publico general.

Buenos días; nos encontramos todos presentes aquí para celebrar la llegada al mundo profesional de un grupo de nuevos galenos -entre los que me encuentro- quienes, a partir del día de hoy cargarán con el deber de cumplir una Misión primaria en sus vidas: entregar con tesón, valentía, coraje y amor toda su sabiduría al más desamparado. Misión en el que el duro día a día nos llevará a iluminar la oscuridad en la que la gente vive cotidianamente. Nuestra luz, recientemente recibida de la mano de nuestros profesores universitarios y demás docentes, tiene que abrirse paso solidario entre los penares y la ignorancia popular. Desde aquel día en el que nos vimos con alegría entre los 120 que rendimos victoriosamente el examen de ingreso (porque en nuestros días había examen, no como ahora), supimos que ese lugar logrado con esfuerzo iba a ser el botón que sirviera de muestra, una prueba necesaria para determinar de qué madera estamos hechos.

Así será! A partir de ahora, de la mano de la verdad científica y el conocimiento académico saldremos a trabajar para forjar un Nombre, y de esa manera acrecentar nuestro prestigio entre los mortales. Siempre haciendo lo que corresponde y siéndole útil a la sociedad.

Si usamos esta receta no habrá hígado que se rebele, no existirán úlceras que no sean sanadas ni alergias que no sean desterradas. Aunque no sea tarea sencilla, aunque en el medio se interpongan falsas y vulgares creencias, chantas alternativos y seres que cuestionen nuestros métodos con argumentos FALACES como toda esa charlatanería de lo holístico, las diferentes cosmovisiones y qué sé yo que otras pavadas La verdad la certifican miles y miles de estudios que los laboratorios denodadamente se empeñan en desarrollar y así encontrar cada vez mejores tratamientos.

Colegas míos, les auguro la mejor de las suertes y el mayor de los éxitos, eso sí, siempre y cuando se atengan a su trabajo y no se distraigan queriendo ir más allá de lo que les corresponde. Es bien sabido que quien mucho abraza, poco aprieta por ende si queremos tener un futuro profesional brillante deberemos aferrarnos al valioso conocimiento que nos han otorgado, y con él avanzar entre las tinieblas de la enfermedad.


  • DIEGO: -Ehem, Nico, disculpame pero… ¿qué estás leyendo?
  • NICO: -¿Por qué? Estamos en el acto de colación, Die. Tenemos que decir lo correcto.
  • DIEGO: -¿Por qué mejor no decimos lo que pensamos y que después el resto elija con qué discurso se queda?...

DIEGO

Una universidad desarrolla sus tres funciones principales (esto es, la docencia, la investigación y la extensión) gracias a la interacción de sus no docentes, estudiantes, docentes y graduados. Es importante remarcar la necesaria interdependencia de estos cuatro claustros para el funcionamiento de la universidad.


Por mucho tiempo ha prevalecido la concepción del proceso de enseñanza-aprendizaje como un modelo en donde el conocimiento se encarna en la figura de los profesores, quienes se encargan de transmitirlo a sujetos que pasivamente lo incorporan: sus alumnos (de la etimología: a - lumni; sin luz). Este modelo, esencialmente verticalista, ha sido criticado por mucho tiempo, puesto que, entre otras cosas, desestima el bagaje de conocimientos previos, la capacidad crítica y el potencial creativo de los llamados “alumnos”. No hay lugar para los cuestionamientos. Hay una verdad, la del profesor, y el alumno debe acatar.


Esto no significa que el estudiante deba desmerecer el trabajo y la experiencia de sus docentes. Ellos ciertamente han contribuido, y mucho, a nuestra formación. Pero tampoco debemos subestimar nuestra capacidad creativa y crítica sobre la realidad. ¿Qué hubiera pasado si Copérnico hubiese aceptado sin más que el sol giraba alrededor de la Tierra como decían sus contemporáneos? ¿Y si Einstein, aceptando la idea general de su época (“No queda nada por ser descubierto en el campo de la física”) no hubiese desafiado los antiguos preceptos de Newton con su Teoría de la Relatividad General? Estas ideas cambiaron nuestra forma de ver el mundo.


Dentro de poco tiempo muchos de nosotros vamos a emprender una nueva etapa de formación en residencias o concurrencias. Y debemos preguntarnos: ¿cómo nos vamos a posicionar?.


Sobre esta misma línea de pensamiento cabe preguntarse desde qué lugar vamos a ejercer nuestra profesión. El modelo de medicina imperante es el Modelo Médico Hegemónico (tantas veces estudiado y criticado en nuestros primeros años de carrera, y vivido en los subsiguientes dentro de los hospitales), un modelo paternalista en donde se endiosa la figura del médico (el que conoce) y se subestima el rol del paciente en su propio proceso de salud-enfermedad, con una mirada esencialmente reduccionista de su cuerpo (reducido a un conjunto de órganos) y que desconoce su contexto social.


Pero también vimos en esos primeros años que existe otra forma de ver la realidad, desde una mirada holística del ser humano, que entiende que, como en cualquier sistema, no pueden separarse los elementos constitutivos de una persona (mente, biología y su contexto social) ya que todos funcionan en forma interdependiente. Una mirada que a su vez aspira a empoderar a los pacientes en cada momento de su ciclo vital, esto es, que le da herramientas para que ellos puedan cuidar de su salud. El paciente y el médico, como el estudiante y el docente, en una relación horizontal de mutuo respeto y construcción colectiva.


Hoy, sabemos, es un día muy especial. 64 egresados de la Escuela de Medicina de la Universidad Nacional del Comahue vamos a recibir un papel que nos habilita ante el resto de la sociedad para ejercer la medicina. Lo que quizás no está del todo claro es que hoy también estamos sellando un compromiso que asumimos el día en que la Universidad Nacional (Pública, Gratuita y Libre) nos abrió sus puertas, y el cual se constituye en una responsabilidad inalienable para con el resto de la sociedad.


Tenemos que ser conscientes que nos toca trabajar en un mundo donde abunda la desigualdad y la inequidad social, donde la medicina así como la educación parecen haber dejado de ser derechos humanos para convertirse en bienes de mercado. En este contexto, cada uno de nosotros deberá elegir qué hacer con esta herramienta que la educación pública nos brindó…


Algunos podrán optar por aceptar el orden establecido y ejercer la profesión sin mayores cuestionamientos. Nadie los va a juzgar por ello.


Para los otros, los que en su fuero mas interno no se resignan a aceptar las cosas como son, esos a los que pueden acusar de utópicos, idealistas, desubicados, o revoltosos, para ellos van estas últimas palabras. Señoritas y señores, no nos toca una tarea sencillaTransformar nuestra realidad implica mantener una mirada crítica, dejando de lado los fundamentalismos y los prejuicios. Y no se trata necesariamente de emprender grandes hazañas. Pero, ¿quien les dice?. Si nos ponemos a pensar nos formamos para evitar, solucionar y/o disminuir los padeceres de la salud, o sea, para transformar, mejorar una realidad adversa; ¿no será que también tenemos la facultad de transformar más cosas? (todavía facultad no somos –seguimos siendo escuela- pero estamos ahí nomás! jaja).


La mejor herramienta de este sistema es la indiferencia de todos nosotros. Por eso duden, cuestionen, alcen la voz y sobre todo, hagan… Dicen por ahí que “el solo aleteo de una mariposa en Brasil puede ser factor alterador del clima en el polo norte”. ¿Hasta dónde pueden tener repercusiones nuestras acciones?.


La única certeza que nos va a acompañar es que podemos arrepentirnos de no haber hecho nada, pero nunca de haberlo intentado. Adelante compañeros!


Muchas gracias



Un saludo


quienes hacemos G.R.A.M.

Grupo de Representantes de los Estudiantes de Medicina

gram_medicina@jetband.com.ar

http://enGRAMpados.blogspot.com

No hay comentarios: